14/11/14

Un par de motivos por lo que nunca debes separarte de tus "APS"


Tus APS (amigas para siempre) son esas personitas que van contigo a modo de complemento y que vas a necesitar toda tu vida, a veces te empeñas en demostrarte a ti misma que eres una mujer valiente e independiente pero no eres nadie sin ellas, y lo sabes...
Todo comienza de la manera más simple, mudándote a otro País a encontrarte a ti misma (según tu psiquiatra) y a labrarte un productivo futuro (según tú) ahí justo en ese preciso momento tu vida empieza a desmoronarse cuando te ves sola y envuelta en las siguientes situaciones...      
  1. Cuando llegas sola a otro País, lo primero que haces aparte de inscribirte en la seguridad social, es buscar un piso, ¡más bien una habitación! que eso es un pelín más complicado, por no llamarlo patético, a tus treinta y tantos años, pero bueno no vamos a entrar en que soy un poco arrastrada, porque también soy muy divertida y talentosa así que todo queda en un 50% Bien, una vez que te das cuenta que vas a tener que convivir con dos estudiantes de primer año de medicina con acné, que montan fiestas todos los fines de semana y que además usan el microondas para secar los calcetines, casi automáticamente te vienen a la cabeza dos de tus mejores amigas que te señalan con el dedo y te gritan: -¡¡¡Vuelve chica, vuelve!!!! Mientras tú, con lágrimas en los ojos firmas el contrato por seis meses.                                                                  
  2.  Hay unas peculiares situaciones que activan tu melancolía sin retorno y es cuando vas caminando por la calle sin mucho afán de superación, la verdad, así como cabizbaja, en tu iPod suena  alguna canción  de esas con las que en varios momentos de tu vida te han entrado ganas de cortarte las venas con la maquinilla de afeitar, pero consigues que te remueva las entrañas y a tu mente vengan bonitos momentos junto a tus queridas amigas, de repente miras un café y ves a cinco chicas riendo y contándose anécdotas como solías hacer tú, una de ellas llora y las demás la consuelan mientras le cantan una canción tipo la película “la cosa más dulce” ¡Diossssssss! quiero morir. Las necesito.                                                                              
  3.  Acabas de tener una cita, la primera desde que llegaste, y en otro idioma, todo un logro, necesitas contar todos los detalles, si puede ser con un Martini en la mano y algo de buena música de fondo; llegas a casa, son las 00:37 de la noche (una hora menos en canarias y un poco más de sol) y tus compañeros de piso, los menores de 24 han organizado una mini fiesta en el salón con las camareras del bar donde vas todas las tarde a tomar el café tú sola, que siempre que entras da la sensación de que te susurran al oído: ¡Apestada! 
  4. Otro momento crucial, son los domingos de resaca, ver pelis ñoñas y comer palomitas con cantidad de chocolatinas es algo que tienes que hacer junto a tus amigas, a menos que estés enamorada, entonces borramos lo de las pelis ñoñas y añadimos acción, tráfico de drogas, ladrones de coches, mucha sangre y guerras.                                                                                        
  5.  Acabas de tener una noche de sexo con el chico al que llevas viendo  algunas semanas, (mentira , en realidad son días…) y ese esperado momento ha llegado, no ha sido del todo como tú esperabas y hay algunas situaciones que debes analizar minuciosamente y además con lupa, para ello compras una botella de vino rosa espumoso que va a juego con tu jersey de cachemir, de camino a casa te entra un poco de hambre, así que entras en el japonés este que vende sushi para llevar, y pillas algunos makis que te ponen en una caja monísima que vas a usar para guardar las cremitas de la cara. Hasta ahí todo bien, incluso parece ser que no hay nadie, eso te llena de felicidad, pero también te invade la tristeza de no poder compartir este momento, así que usas los últimos megas de internet que te quedan en tu teléfono de prepago para llamar a alguna de tus APS y desahogarte. Cinco tonos y dos cigarrillos después, estás en tu cuarto bebiéndote la botella de vino sola y escribiendo en tu diario…                                              
  6. Ver sexo en nueva york sin ellas es realmente frustrante .                                                                                                                               
  7. Llevas unos meses fuera y necesitas algo de marcha, apenas mueves las caderas, así que hoy decides salir y vas con tus compañeros de piso, de trabajo, de baile… todos veinteañeros jóvenes y risueños, tú ya no aguantas los zapatos y con la segunda copa ya no te sostienes en pie, vas al baño a retocarte el maquillaje, pero acabas vomitando en el lavabo, no tienes a ninguna de tus amigas que te sujete el pelo y encima te has maquillado mal.Tú alma sale de tu cuerpo y te grita desde arriba, -Eres patética, recoge tu gordo culo y llévalo a casa, y ve a por el bolso que te lo has dejado en el baño. Entre sollozos te despides de esta gente tan joven y energética que está en la flor de la vida y regresas a tu zona segura, sola.                                           
  8.  El más importante momento donde te das cuenta que no puedes vivir sin ellas, es cuando llegas a la conclusión de que son tu verdadero amor, ellas, incondicionales, tus fabulosas amigas a las que admiras, respetas y amas. 

(imagen Jordi Labanda)

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