6/11/14

Evidencias irrefutables de que odias a tu compañera de piso.

Cuando compartes piso te arriesgas a ser Jane fonda en la película esa que rodó hace casi una década, en la que una psicópata quería suplantar su identidad.
Hay infinidad de posibilidades de que tengas por compañera una depravada mental, pero creo que solo hay un 10% de tener la suerte de que sea alguien decente, divertida y que tenga un gusto exquisito para la moda.
Vamos a ver algunas razones por las que la evidencia de buen rollo es palpable en el ambiente:
  1. La primera vez que la viste realmente algo te estremeció el estomago y no era nada bueno, como si supieras que bajo esa sonrisa amable se escondía una autentica arpía.
  2. En cuestión de decoración discrepáis constantemente, tú tienes buen gusto, ella no. 
  3. Cada vez que colocas algo en casa como una vela, revistas, jarrones, etc... cuando vuelves está de otra manera, eso te hace querer sacarle los ojos con una cuchara, pero tu educación de una escuela refinada no te deja sacar la verdadera kinki que llevas en tu interior. 
  4. Si deja algunos platos sin fregar entras en cólera, intentas disimularlo, pero para ser franca no se te da nada bien disimular, creo que por eso tus clases de teatro en la ciudad fueron un verdadero desastre.
  5. Tienes miedo de que use tus complementos o tu perfume cuando no estas, la matarías literalmente.
  6. Se acopla en tus reuniones junto a tus APS y tú quieres arrancarle los pelos antes de lanzarla por el balcón.
  7. Nunca coméis juntas, ella se alimenta de patatas fritas y sanjacobos.
  8. Estas deseando que decida mudarse para prender fuego a su habitación, y si al final no lo hace, lo horas de todos modos con ella dentro.  
  9. No te hacen gracia sus chistes.
  10. Detestas sus gritos cuando aun duermes, y tienes verdaderos instintos psicópatas hacía ella. 
  11. Por ultimo y no por eso menos importante, ¡la odias! así, sin adornos.
Habiendo repasado algunos de los cariñosos momentos que te hacen replantearte el suicidio tras vuestro techo compartido, concluimos con un poco de seriedad y haciendo replantearte la hora de abandonar el nido, mucha suerte y vuela alto.

(Imagen Jordi Labanda)

1 comentario:

PilucaMate dijo...

Sin duda alguna tu post sobre las odiosas compañeras de piso me es muy pero que muy familiar....